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7 de noviembre de 2016

LA ESPERANZA
Si no creyera en la esperanza...
(Silvio Rodriguez)
Foto Gabriel Tizon


La pobreza se extiende como el vómito agrio
de una rata de iglesia ahíta de limosnas.

Llegaron los mil judas a cenar hipotecas 

regadas con el hambre de los niños.
Y llovieron los besos rebosantes de babas,
y se oyeron campanas que tocaban a muerto,
y el futuro cercano se envolvió
en un triste sudario de amargura.

Pero en medio del pecho
me nace, luna blanca, la esperanza.
Pequeña todavía, algo bisoña,
pero aguerrida y limpia,
repleta de promesas, de mañanas felices.

Una esperanza nívea que sepulta
en el lodo de ayer las ideas caducas.
Una esperanza renovada, firme,
que me arranca las costras de tristeza,
y moldea la arcilla del futuro
a las luces del cambio que amanece.


27 de octubre de 2016









UNA ESTRELLA FUGAZ


Yo he visto el parpadeo de una estrella fugaz,
su estela me acompaña a través de la lluvia
porque hasta el cielo extraña su presencia y su brillo.

Una estrella en mil noches de insomnio y pesadillas
que ha dejado en la sombra mi casa de la infancia.
hay ecos de canciones, de disfraces, de risas,
más la llave oxidada no abrirá más las puertas
de cuartos y jardines.

Y el horizonte yermo se extiende ante mis pies
sepultando las ruinas de noches de disfraces,
del amigo invisible, de niños y de abuelos,
de besos, de canciones, de libertad sin ira.

Callad.
La infancia duerme.
Dejad que me acurruque en los recuerdos.


14 de octubre de 2016

OTOÑO



Ha llegado el otoño con su manto de olvido.
Caen recuerdos de infancia,
amarillentos y desordenados.
Ha llegado el otoño con su color de sangre,
con sus sandalias rotas,
y nostalgias de auroras encendidas.

La luz cierra los ojos ya saciada,
y el corazón del niño
lleva ya mil remiendos y retoques
por que siga tirando.

Mi tronco del Brasil,
ese que me consuela con sus flores
y anuncia despedidas,
exhibe un nuevo adorno
en su melena verde.
Se repiten los ciclos interminablemente.
Vida y muerte se alternan
y yo sigo expectante.


19 de septiembre de 2016

QUÉ QUEDARÁ DE MÍ



¿Qué quedará de mí cuando me vaya?
¿Un recuerdo, unas letras,
o más bien una nada sin luces y sin ruido?

¿Qué quedará, cuando el débil destello
que anuncia la mañana no lo vean mis ojos?
Quizá el mundo, mi mundo se colapse,
y haya otro mundo justo e inocente.
Quizá esa confusión que yo percibo
agonice a la vez que mi mirada.

O tal vez, ¿por qué no?, siga el globo girando
y vague el ser humano como siempre
sin reposo y sin rumbo,
y persistan de modo interminable
preguntas reiteradas sin respuesta.

Yo no preguntaré.
No preguntan las cáscaras vacías.


28 de agosto de 2016

PALABRAS



Hay palabras que perdieron sus letras
y las ideas que expresaban
se esparcen por el cosmos
deshilvanadas, mezcladas, inconexas.
El silencio las busca, las atrapa,
resuenan en las mentes
de las noches sin sueño.

A veces, al marcharse, llevan entre sus trazos
pedazos de mi ser deteriorado.
Dejan de mi persona poca cosa:
nubes de identidad,

alguna luz casual entre las sombras.

20 de agosto de 2016





LA REALIDAD

Ulises escuchaba a las sirenas.
Voces inexistentes del deseo y la culpa.

Y yo escucho las voces de los niños.
Los gritos de terror.
La voz de la injusticia y la denuncia.


Tan real.
Innegable.

1 de agosto de 2016


Escapé de los tigres

alimenté a las chinches 

comido vivo fui

por las mediocridades.

(Beltolt Brecht)






 
EL MIEDO PARALIZA LAS SONRISAS

El miedo paraliza las sonrisas
y muda el agua fresca de las fuentes
en torbellinos rojos de sangre derramada.
El Golem que creó la vulgar avaricia
siembra de pánico mercados y avenidas.

Y entonces dices sí, bajando la cabeza,
y sabes al momento
que quizá has muerto un poco,
que el virus de la ruina te vacía el cerebro,
y siembra de carroña tus entrañas.

Y la bota inclemente te aplasta la garganta
y te impide gritar y escondes la cabeza
por no verla,
y crees que estás hundido y sin remedio.

Pero no desfallezcas,
puedes sobrevivirte igual que el Ave Fénix,
salir del fango, alzarte de la nada que han creado.
Puedes permanecerte
en esa alma rebelde de la infancia,
y crear otro mundo,
y echar el miedo inútil a los perros.
Puedes alzar altivo la cabeza y recobrar la marcha
de quienes derribaron 

aquello que llamaron lo imposible.