Google+ Followers

3 de mayo de 2013


               LA VOZ

Nunca fui tu costilla
ni hueso muerto que no necesitases.
Mi cambiante esqueleto,
las líneas de mi rostro                    acumularon vivencias y genética,              resultados históricos 
de aquellos otros que me precedieron
y cruzan por el puente de mis aguas.

Destello único de caminar preciso,
por senderos de luces y de sombras,
tropecé con tu voz.
Provocó su sonido en mí una danza
cual en reptil la flauta cadenciosa.
Y se borró mi origen, mi ADN.
La miel de tus palabras
destiló su veneno por mis venas,
desubicándome, dejándome
sin alma y sin estirpe,
ausente de mi misma y de mi casta.
      
Mas el tiempo sepulta con su losa
la melodía más embrujadora;
también la que salió de tu garganta.
Ahora sólo el silencio
me ofrece su refugio en pentagrama alado,
sobre atriles de nubes,
y acomoda mi ritmo a los acordes
de un amoroso adagio.

 Y vuelvo a ser molécula divina
 sola, metamorfósica viajera,
 en busca de la Voz que me susurra
 delicias,
 disueltas en el lecho de mis aguas.

1 de mayo de 2013



AMNESIA
(A mi padre)



¿Dónde están tus recuerdos?

¿Dónde te has refugiado para seguir viviendo? 

Mas vivir no es lo que haces

solo aguardas la muerte sin saberlo. 


Tu sonrisa embobada encandila mi alma y la traslada

a aquel día al estanque del Retiro. 

Y vuelvo a verte fuerte, hermoso, decidido, 

empuñando los remos de mi vida.


También has olvidado 

un tema recurrente que antes te obsesionaba: 

Los agujeros negros. 

Un dintel de sucesos de donde nada escapa, 

ni siquiera la luz, que prisionera,

permanece a la espera de iluminar de nuevo 

algún mundo lejano, sumergido en la niebla.


Pero tu mente ¡ay! ¿dónde se encuentra ahora? 

Sospecho que asimismo acurrucada 

en veneros profundos e intermedios 

que conduzcan tu barca a las estrellas.


29 de abril de 2013



PREGUNTAS SIN RESPUESTA

¿Se me lleva la muerte,
                                 inadvertida?
¿O soy yo quien reclamo mi partida?

Cegada, sojuzgada, ensordecida
y presa por el brillo de la vida
miro con ojos vacuos adelante y atrás,
                                  enfebrecida.

¿Dónde hallar los porqués?
¿En la infancia fugaz, quizá en la adolescencia,
o en esta madurez preñada de preguntas?
Preguntas sin respuesta.

Tal vez quien me creó me mire inalterable
en su serenidad de autor sin preferencias.
Un personaje u otro,
una mujer o un hombre,
un pecador o un justo
tienen el mismo espacio en la eterna matriz.
Espacio sin un sitio,
sitio sin un lugar para una identidad
que se busca a sí misma sin poderse encontrar.

HOY QUIERO HABLAR DE TI                                                                                                          ...