14 de mayo de 2015


ENCUENTROS





Te encuentro en los efímeros momentos
de la esquina del tiempo.
Allá donde la amnesia de los días perdidos
te cubre con la escarcha del otoño.

Y ya no eres quien eras.
Has perdido la piel de dios de la utopía
y al hacer inventario del pasado
se mezclan en la bruma
los inventos y el hambre no saciada.
Aunque lo cierto es que también soy otra,
y no me reconozco en quien tejía
sueños como Penélope su manto,
para romperlos luego en la vigilia.

Mas sabes que el relato pudo ser muy distinto.
Lo sabes, aunque temas y no mires de frente,
aunque solo nos duela lo que no hemos vivido
y la distancia calle las protestas.

He dejado el deseo almacenado
al fondo del desván de fracasos exiguos.
Frustraciones ridículas y pobres desengaños  
cubiertos por las telas de arañas perezosas
que ni acabar quisieron su trabajo.

Y en medio del silencio de las noches,
cuando vuelven los años a correr por la almohada,
tú clavas en mis ojos tus pupilas de agua
y me dices: cumpliremos los sueños otro día.