18 de diciembre de 2015

EL CAMBIO




Qué malo es que se muera la esperanza
al pairo de las olas,
inerme y desvalida,
desarbolada por vientos de codicia.

Qué sin razón, qué idea incoherente
es insistir en vías sin salida.
Qué torpe el estribillo de la historia
que repite la misma melodía
del siervo y el poder que lo sojuzga.
Y qué largo se fue haciendo el camino
hacia un futuro frágil, siempre incierto,
a esa utopía que volaba esquiva.

Y sin embargo ya nos amanecen
acordes de bonanzas y de avances.
Ya se forja en el yunque la victoria,
el miedo se retira a su guarida
y el otoño sonríe y se resiste
a que el glacial invierno
se instale para siempre en nuestras vidas.