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26 de mayo de 2017

EL ESPEJO



Me llevé el espejo de la abuela
porque allí descubrí mis pechos expectantes
ante el anuncio de la primavera.
Dentro estaban mis lágrimas
de algún amor impúber,
desayunos con churros
y un familiar secreto descubierto
al fondo de una caja de latón,
guardada tras del hábito de san Francisco
y enaguas de batista muchas veces lavadas. 

Me llevé el espejo de la abuela,
me acompañó a lo largo del tiempo,
porque en su azogue estaban
unos pocos momentos
que merecía la pena conservar
de una infancia diluida entre el silencio
y el miedo a los castigos.

Me llevé el espejo de la abuela
porque muy en el fondo  
sigue ella acompañándome.

23 de abril de 2017

EN LOS DÍAS SOMBRÍOS DE MI INFANCIA



Se enredaban las coplas en la ropa tendida
y se mezclaban gritos en lo alto del patio.
No se hacía el silencio
hasta las dos y media de la tarde.
Tras una sintonía
que ha quedado grabada en el cerebro,
se oía una voz única y metálica
que destrozaba muchos corazones:
pantano inaugurado,
la maldad de los rusos,
la envidia circundando las fronteras,
y recomendaciones bajo palio y olor a sacristía.

Y luego por la tarde, la calle estaba oscura.
El camino era largo al volver del colegio.
Y a veces te seguían.
Y notabas su aliento apestando en tu nuca.
Y apretabas el paso para huir de mensajes indecentes
y llegabas a casa, al portal de tu amparo, desalada.

¿Has corrido? ¿Qué ocurre?
No, no me pasa nada.
Voy a hacer los deberes.

Era mejor no hablar
en los días sombríos de tu infancia,
donde lo único claro era la culpa,
donde lo único claro eran los miedos,
donde todo un país enmudecido
caminaba en el borde del abismo
midiendo bien sus pasos.
Para no despeñarse.

4 de abril de 2017

EL GRITO 





Yo me he aferrado al grito como forma de vida,
a ese grito teñido por mil lágrimas negras
que desnuda el olvido de atropellos y crímenes.

He tocado a rebato
por un Madrid plagado de mendigos
que alfombran las aceras.
Sirenas y pitidos estremecen,
y el asfalto ya huele a primavera
mezclada con vapores de petróleo.

Mi grito no es de Munch, más lo parece,
porque nadie lo oye.
Es el grito del hombre sin mañana,
es el grito que muere, apenas ve la luz,
un alarido contra la indiferencia que nos cerca.

Es una invitación para cruzar el puente del deseo.



13 de marzo de 2017

OSCURIDAD

Hay hombres tan oscuros
que se confunden en la noche
con el asfalto recién esparcido,
todavía húmedo,
como un vómito del maligno.

Hay hombres tan oscuros
que tienen por corazón
un trozo de obsidiana
que jamás ha latido.

Hay hombres tan oscuros
que rezuman petróleo
y crean agujeros en el curso del tiempo.

Hay hombres tan oscuros
que la luz los ignora,
y su vida se cierra
con las risas de alivio del destino.

8 de marzo de 2017



MUJER

Hoy quiero recordar a todas las que sufrieron.
A aquellas que mataron.
A las que violaron cuando ellas les negaban sus favores.
A las que insultaron, humillaron, ignoraron y golpearon
hasta después de haberlos acogido en su seno.
A las que borraron de la historia, falseando los datos.
A las que impidieron el acceso a la vida,
ocultándolas en cárceles de oro.
A las que negaron el talento y la enseñanza,
a las que mutilaron para impedirles el placer,
a las que arrinconaron como si nunca hubieran existido.

Porque estamos aquí, y somos legión,
y porque sin nosotras el futuro no existe.


5 de marzo de 2017

LA GUERRA DE MI INFANCIA




Los míos hablaban mucho de la guerra.
Hablaban del hambre, del frío, del miedo,
de sirenas nocturnas,
de golpes de culata en el portal
y de metralla atravesando las ventanas.

Los míos eran los que habían ganado.
Franco era el salvador, decían las monjitas,
y lo enseñaba un libro: "Formación del espíritu nacional",
asignatura que nunca suspendí.

Los otros, los sin nombre, los condenados rojos
eran malos y ateos y no tenían cara.
Quemaban las iglesias, pero solo en mi barrio
quedaban muchas que no habían quemado.
Yo pregunté por ellos
y me dijeron que ya no había ninguno.

Muchos años después pude enterarme
 de que en aquella época
los buenos continuaban fusilando
para que no quedase ningún rojo. 

4 de marzo de 2017

REFLEXIONES


Mamá cumplió noventa,
pero por dentro - me decía -
sigo teniendo quince.
A mí me gustan más los treinta
y me he quedado ahí.
Detenida por siempre.
Hasta después de irme.

30 de enero de 2017

PENÉLOPE



Mezclas los vocablos como enlazas las hebras de lana,
y surge el dibujo, la trama, la locura crónica,
la manta abrigada,
la derrota última que extravía el alma.

Buscas en los saldos restos de esperanza,
y los venden en tiendas de la milla de oro.
Y empiezas, y acabas, deshaces, hilvanas,
y te plantas delante de aquella patrulla de fusilamiento
que no disparaba.

Y aguardas desnuda de luz y de cielo,
tendiendo las manos en busca de ausencias
y no llega nada.
Y como Penélope, urdes un tapiz
que puede servir para ocultar lágrimas,

mientras cubres tu corto trayecto por la Vía Láctea.

24 de enero de 2017


ELLA



Una mujer que llena los confines del aire,
el color de las lágrimas
y el ímpetu de mil alas en tránsito,
nació ayer.

Creció dentro de mí
y me marcó por siempre

con sus velos de eterna primavera.

21 de enero de 2017




HEMOS MATADO LA CONCIENCIA
Ser hombre no es ser hombre. Ser hombre es otra cosa.
(Gabriel Celaya)
Si todos los que venden sus almas al diablo,
tuvieran un final de fuego como el Fausto,
quizá no habría abusos en la faz de la tierra
ni comida pudriéndose en silos agostados.

Mas la justicia, hermanos, está de vacaciones
en un mundo plagado de ingentes tropelías.
Hemos matado a dios, ha tiempo dijo Nietzsche.
Yo digo que ese hombre, que no es hombre,
ha matado por siempre la conciencia.



18 de enero de 2017

LA DIMISIÓN DEL SOL



¿Y si un día cualquiera el sol no apareciera
por oriente?
¿Y si no despertara ante tanta tragedia
y nos hundiera en una noche oscura y sin estrellas?

Todos olvidaríamos el rumor de las fuentes en otoño,
el canto de los pájaros cuando van a una boda en primavera,
las risas de los niños jugando al escondite en el recreo.

Las hojas suicidadas de los árboles
tapizarían un suelo de muerte,
las mariposas perderían sus tonos
y el mar se atrofiaría en un oscuro lago
al ser abandonado por la luna.

Acabarían los resorts de lujo,
se paralizarían los cruceros,
quedarían desiertas las playas privadas
y nadie montaría en helicóptero.
Los magnates tendrían que contar
sus fajos de billetes bajo la luz eléctrica.

¿Qué mundo es este, amigos, que hasta el sol
debe de estar a punto de negarnos sus rayos
para no contemplar la atrocidad diaria
que gobierna las vidas de los hombres?

¿Qué mundo es este, que hasta la vergüenza
se ha vendado los ojos
para no soportar tanta indecencia?


9 de enero de 2017

MI DIOS





No es mi dios ese ojo que todo lo investiga
y que apunta en un libro con las tapas de oro
vilezas y ruindades de las almas perdidas,
de hombres extraviados en un mundo de sombras.

No es mi dios un anciano con las barbas de plata
que ignora la miseria y el dolor de los niños,
que preside batallas y premia generales
y condena con saña si le vuelves la espalda.

Mi dios no tiene nombre, no es Jehová ni Zeus,
no es Alá, Visnú o Shiva
ni los cientos de altísimos inventados por hombres
en noches de penumbra,
en días de agonía,
en momentos de miedo
y en trances de arrebato y de venganza.

Mi dios es prado verde
bañado por el sol de la mañana,
es la sonrisa alegre de los niños
en un día de Reyes,
es la voz del anciano rota por desencantos,
es la luna meciendo las olas en la noche,
es la alegría danzando en mi pecho
cuando el primer "mamá" apareció en tus labios.

Mi dios es todo y nada.
Es un regazo cálido, 
un universo en calma.

7 de enero de 2017




IN MEMORIAM


DESCONOCIDA (Angelina Gatell)




Cuando no esté, mirad de vez en cuando
el lugar donde estuve, ese vacío
donde asentó la pena 
sus fortines.

Es muy posible
que en un momento dado, diluida
en el amor que allí dejé
y no supe expresar,
descubráis
-a la luz huidiza de un relámpago-,
a la criatura 
que fui y nunca conocisteis.





¡Buen viaje a la Luz, Angelina!

Un día me vi libre. Con mis ojos anclados
en el mágico asombro de las cosas cercanas,
no veía los muros ni las largas cadenas
que a través de los siglos me alcanzaban la carne.
Mis pies iban ligeros. Pisaban hierba verde.

(De "Mujer que soy". Ángela Figuera)

EL ESPEJO Me llevé el espejo de la abuela porque allí descubrí mis pechos expectantes ante el anuncio de la primavera. Dent...